Podcasting, en Busca de la Sostenibilidad

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A pesar de su popularidad, este formato enfrenta retos para ser redituable en términos económicos.

Desde sus comienzos a principios de la década de 2000, el podcasting ha madurado hasta convertirse en un medio de comunicación y entretenimiento poderoso. La accesibilidad mejorada a la tecnología, la proliferación de dispositivos móviles y la facilidad para crear contenido han contribuido significativamente a su éxito.

Algunos señalan como su época dorada el período entre 2015 y 2022. Recordemos que la pandemia contribuyó en buena medida a su proliferación, pues mucha gente en su casa comenzó a escuchar podcasts de los más diversos temas, no solo de entretenimiento, sino para aprender acerca de los más diversos tópicos.

En ese período, Spotify adquirió empresas dedicadas al podcasting y cerró acuerdos con figuras públicas para empujar el formato.

Amazon compró Wondery para poder añadir podcasts a su servicio de música.

Todo el mundo corrió a hacer su propio podcast. Y hoy hay miles de opciones en cualquier plataforma.

En Estados Unidos, 60% de los adultos se dicen escuchas de podcasts. En México, había 31.5 millones de consumidores en 2022. En nuestro mundo latino tenemos el ejemplo reciente del podcast de María Raquenel Portillo, “A Boca Cerrada”, que está como #1 entre los podcasts de habla hispana.

Sin embargo, recientemente comienza a dibujarse una nube sobre el cielo del formato. Parece que está dejando de ser rentable, al menos como lo había sido durante los años pasados.

De hecho, Spotify cerró una productora y terminó sus acuerdos con otras dos. NPR canceló 4 de sus principales shows. Siriux MX hizo algo parecido.

¿Eso significa el fin del podcasting? No.

Uno de los factores más atractivos del podcasting es la diversidad de contenido disponible. Los oyentes pueden sumergirse en conversaciones esclarecedoras sobre política global, aprender habilidades para los negocios o disfrutar de cuentos pláticas o entretenimiento sin fin.

Además, los podcasts permiten a las voces marginadas y a las comunidades subrepresentadas tener una plataforma para compartir sus historias y perspectivas, lo que promueve la inclusión y la equidad en el espacio mediático.

Lo que sucede es que tienen el mismo problema de todas las opciones digitales de hoy. Son gratis, y dependen de lo que los escuchas quieran donar. O bien conseguir patrocinios, que no es un tema fácil, especialmente en estos tiempos post pandemia.

Por supuesto esto no significa que el podcasting vaya a desaparecer. Lo que necesita es repensarse y buscar nuevos caminos.

Tendencias emergentes

Algunos de los puntos para sobresalir y ser rentables en este escenario son:

  1. Independencia. Es obvio que los independientes tienen mayores posibilidades de sobrevivir, porque sus presupuestos son casi nulos y trabajan desde sus casas.
  2. Podcasts interactivos. Algunos podcasts están integrando elementos interactivos, como encuestas en tiempo real y preguntas de los oyentes, para aumentar la participación y la conexión con la audiencia.
  3. Contenido en formato corto. A medida que aumenta la velocidad de vida, los podcasts en formato corto están ganando popularidad.
  4. Podcasts educativos. Su función como medios de educación a distancia seguirá creciendo.

El podcasting ha recorrido un largo camino desde sus inicios y se ha convertido en un pilar del panorama mediático actual. Su diversidad de contenido y su impacto cultural lo convierten en un medio que seguirá evolucionando y dejando una huella significativa en la sociedad.

El desafío hoy es hacerlos económicamente viables para sus creadores.

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