Diana Reyes es una de las voces femeninas que ha construido una trayectoria importante dentro del regional mexicano. Desde sus primeros pasos en Baja California Sur hasta convertirse en “La Reina del Pasito Duranguense”, la cantante ha atravesado distintas etapas, géneros, escenarios y retos que hoy forman parte de una historia marcada por la disciplina, la pasión y la capacidad de reinventarse.
En el episodio 75 de Backstage by monitorLATINO, Diana Reyes conversó con Cris Olide sobre sus inicios, su encuentro con Lola Beltrán, su relación con grandes figuras de la música mexicana, su llegada a Estados Unidos y el regreso de uno de los temas que definió su carrera: Querida Socia.
Diana Reyes y el encuentro que marcó su historia con Lola Beltrán
Uno de los recuerdos más importantes de la infancia de Diana Reyes ocurrió cuando tenía nueve años. En La Paz, Baja California Sur, buscó la oportunidad de conocer a Lola Beltrán, una de las grandes figuras de la música mexicana.
Diana contó que esperó a la cantante en el lobby del hotel donde se hospedaban los artistas y, cuando finalmente la vio, se acercó para explicarle que era cantante y que quería que la escuchara.
“Yo soy cantante y yo quería conocerla porque la admiro mucho y pues yo quisiera que me escuchara”, recordó Diana.
La pequeña llevaba una grabadora y comenzó a cantar. Lola Beltrán pidió entonces llamar a su maestro para que la acompañara con guitarra. Después de escucharla, le dijo que cantaba bonito y que le gustaba su vibra, pero también le hizo una observación que Diana nunca olvidaría: “Las niñas no cantan corridos”.
Diana había interpretado La Tragedia de Heráclio Bernal, pero aquel corrido tenía un detalle especial: mencionaba el pueblo donde había nacido el padre de Lola Beltrán. La cantante quedó sorprendida y esa misma noche invitó a Diana a abrir su presentación en el palenque.
Aquel encuentro terminó siendo el inicio de una etapa en la que la joven cantante tuvo la oportunidad de compartir escenario con figuras como Juan Gabriel, Vicente Fernández, Rocío Dúrcal, Joan Sebastián, Flor Silvestre y Antonio Aguilar.
De una presentación escolar a una carrera profesional
La música había aparecido en la vida de Diana incluso antes de conocer a Lola Beltrán. Tenía ocho años cuando, durante una actividad escolar por el Día de las Madres, levantó la mano para decir que quería cantar.
Hasta ese momento no tenía experiencia como cantante. Sin embargo, su padre, quien disfrutaba profundamente de la música, comenzó a prepararla para aquella presentación.
“Lo único que yo veía era a mi papá cantando todos los días, todas las tardes cantaba, a mi papá le fascinaba la música”, explicó.
Su primera presentación ocurrió un 10 de mayo, frente a las madres de sus compañeros de escuela. Lo que comenzó como una participación escolar terminaría convirtiéndose en una carrera de varias décadas.
De La Socia a “La Reina del Pasito Duranguense”
Para Diana Reyes, los nombres que ha recibido a lo largo de su carrera representan diferentes momentos de su evolución artística.
Primero fue “La Socia”, un título que recuerda con orgullo porque acompañó la etapa en la que comenzó a darse a conocer en la radio. Posteriormente llegó “La Reina del Pasito Duranguense”, reconocimiento que le permitió ampliar todavía más su alcance.
“La Socia es el título que me da esa apertura en la música, es el que me da a conocer”, explicó.
Sobre la etapa del pasito duranguense, Diana destacó que fue el género que le permitió abrirse paso en Estados Unidos y alcanzar nuevos públicos. También fue un periodo de importantes reconocimientos, entre ellos discos de oro, platino y multiplatino.
Sin embargo, convertirse en referente del género también implicó asumir riesgos y buscar una identidad propia.
La reinvención que llevó a Diana Reyes al pasito duranguense
Cuando Diana llegó al pasito duranguense, se encontró con un estilo diferente al mariachi y la música norteña que habían formado parte de su zona de confort.
“Me di cuenta que era un ritmo complicado. Era un reto para mí porque toda la vida había estado en mi zona de confort”, señaló.
En aquel momento ya existían agrupaciones muy fuertes dentro del género, por lo que Diana entendió que necesitaba una propuesta diferente para destacar.
Su apuesta fue incorporar canciones del pop y respetar sus tiempos y esencia, pero llevándolas a un sonido duranguense. Esa búsqueda de una identidad propia fue determinante para diferenciar su propuesta.
“Querida Socia” regresa 26 años después
Uno de los momentos centrales de la conversación fue el regreso de Querida Socia, canción que Diana Reyes grabó originalmente hace 26 años y que se convirtió en uno de los temas fundamentales de su trayectoria.
La cantante recordó que la canción llegó a permanecer 20 semanas en los primeros lugares de popularidad en México y que escucharla en la radio representó un momento muy especial.
“Fue como un regalo de la vida y de Dios”, comentó al recordar aquella etapa.
Ahora, en 2026, Diana retoma la canción desde una perspectiva completamente diferente. La experiencia acumulada y la madurez vocal le permiten interpretar el tema desde otro lugar.
“Si tú pones querida socia del año 2000 y si pones querida socia de este 2026, vas a encontrar una mujer mucho más madura, con una fuerza interpretativa completamente diferente”, afirmó.
La nueva versión incorpora mariachi con elementos latinos, además de acordeón y tololoche, buscando establecer una diferencia clara respecto a la grabación original.
“Mi Segundo Aire”: una nueva etapa para Diana Reyes
El regreso de Querida Socia forma parte de una etapa que Diana Reyes define como “Mi Segundo Aire”.
Después del impacto de la pandemia y de un año sabático, la cantante asegura que vuelve con una perspectiva diferente, pero conservando la misma ambición de seguir creciendo.
“Vengo con mucha más fuerza, con más madurez. Vengo con una mentalidad diferente, aunque con la misma mentalidad de los sueños, de conseguir, de abrir puertas”, explicó.
Para Diana, una carrera musical nunca debe entenderse como un camino que llega a un punto definitivo.
“Esta es una carrera que no tiene límites. No puedes decir ¡ya conseguí todo!”, aseguró.
Esta nueva etapa también representa cambios en su equipo de trabajo y una nueva gira bajo el nombre Mi Segundo Aire.
La pandemia: el momento que la dejó sin aire
Aunque Diana asegura que la música le ha dejado principalmente satisfacciones, reconoce que la pandemia fue uno de los momentos más difíciles que ha vivido.
Su vida estaba acostumbrada a los viajes, conciertos, televisión y promoción. De un momento a otro, todo se detuvo.
“De repente, faz, llegan dos años de un alto total”, relató.
El aislamiento también tuvo consecuencias emocionales. Diana explicó que durante ese periodo experimentó ansiedad y un cuadro de depresión, además de enfrentarse a la imposibilidad de visitar a su familia.
“Fue caótico, fue caótico”, resumió al recordar aquella etapa.
Hoy, esa experiencia forma parte de la perspectiva con la que encara su regreso a los escenarios.
Jenny Rivera: de una supuesta rivalidad a una amistad
La historia de Diana Reyes también está relacionada con la de Jenny Rivera. Cuando ambas grabaron Querida Socia en diferentes momentos, los medios construyeron una supuesta rivalidad entre las dos.
Sin embargo, cuando finalmente se conocieron, descubrieron que tenían una gran química.
“Hubo una química, Cris, impresionante. Nos caímos súper bien”, recordó Diana.
La relación evolucionó hasta convertirse en una amistad y posteriormente en una colaboración musical con Ajustando Cuentas.
Diana recordó que, durante aquella etapa, Jenny le habló sobre su cansancio y su deseo de dedicar más tiempo a sus hijos. Con los años, Diana asegura que hoy comprendería aquella decisión de una manera diferente.
“Hoy en día yo le diría, hazlo, vívelo, disfrútalo”, expresó.
Una carrera construida con disciplina
Al mirar hacia atrás, Diana Reyes no define su trayectoria únicamente por los premios, los éxitos o los escenarios que ha pisado. También la entiende como el resultado de años de trabajo.
Si pudiera hablar con aquella niña que comenzó a cantar, le advertiría sobre los riesgos de la industria, pero también le explicaría que la música exige la misma disciplina que cualquier otra profesión.
“Hay que trabajarle duro, hay que meterle disciplina, empeño, corazón, pasión”, afirmó.
Desde aquella niña que cantó por primera vez en una escuela de La Paz hasta la artista que hoy retoma Querida Socia, Diana Reyes ha construido una trayectoria basada en la capacidad de tomar nuevos caminos.
Su “Segundo Aire” representa precisamente eso: una nueva oportunidad para mirar hacia adelante sin renunciar a todo lo que la convirtió en una de las voces femeninas importantes del regional mexicano.
Y, como la propia Diana reconoce, todavía quedan muchas puertas por abrir.
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